Sobre este drama
Maya sale de la mansión con su maleta, firme y sin mirar atrás. Un periódico que simboliza su identidad como “la señora Valdés” vuela hacia la cámara y se incendia al instante. Las llamas cubren toda la pantalla y crean una transición. Al desaparecer el fuego, aparece Maya Herrera fuera de la mansión, renovada, segura y libre. La cámara se aleja mientras ella avanza. Sin logos, música ni diálogos.