Sobre este drama
Vera creía tener un matrimonio feliz, hasta que descubrió que su esposo Alex mantenía desde hacía años una relación secreta con su hermana adoptiva Iris, y que la habían hecho criar a Eric, el hijo biológico de ambos, durante dieciocho años, mientras su propia hija Eva había sido intercambiada al nacer y enviada al extranjero, donde sufrió maltratos en peleas clandestinas. Al destaparse la verdad, Vera se divorció sin dudarlo y, junto a Pablo, el rival de Alex, recuperó la patente clave valorada